Celebrar con invitaciones divinas

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Hace un par de días me propuse volver a escribir en mi Blog. No importa cuántos blogs he tenido, la verdad es que creo que escribir, -más allá de todo el romance, me llama a gritos. Como algunos amigos saben, hace más de mes y medio que estamos viviendo en Madrid. Tomamos la decisión porque tanto Pablo como yo necesitábamos cambiar de aire, buscar inspiración y sentirnos renovados. Y así lo hicimos, sin más.  Me da risa que algunas personas me digan que somos muy valientes por haber tomado la decisión de partir (además de Pablo y yo, están nuestras dos hijas), porque la pura verdad, es que creo que lo que realmente somos, es inconscientes, como decía el marido de una chica que conocí el otro día en una cena. Por eso nos fue tan relativamente sencillo tomar la decisión (lo digo ahora que ya cerré las valijas hace rato y me fui). 

Tuve que dejar mucho amor: mi otra parte de familia y la de mi marido, nuestros amigos y la mayoría de cosas muy queridas. Dejé atrás muchísimos libros e ilustraciones que realicé a mano tiempo atrás con tanto amor. No puedo medir la cantidad de cosas que dejé atrás, porque además si lo hago, seguramente se apodere de mi la nostalgia y hoy no estoy muy en ese mood, la verdad.

Quiero celebrar mi venida con invitaciones divinas como dice el título de este post. Las más lindas que todavía no dibujé. Y quiero ser directa, sin muchos preámbulos ya que no tengo tiempo que perder y por lo que veo, estoy inspirada (caigamos por una vez en eso de que hay que estar inspirado para trabajar, Dios mío!, no me lo perdono luego). 

Quiero que este blog sea descontracturado y relajado, sin las presiones típicas del escritor/blogger (para el caso) y que nos hablemos como amigos en un café.

Les mando una invitación linda, pintada a mano donde dice que los invito a celebrar juntos, por el placer de adorar la belleza, las palabras y las rimas lindas; los sonetos y las canciones. Todo, celebremos todo con una copa de vino caliente con naranjas, que ya estamos cerca de la Navidad y yo todavía no he puesto los villancicos.