LAS FLORES

 Foto tomada POR MÍ en Anthropologie, Vancouver 2015

Foto tomada POR MÍ en Anthropologie, Vancouver 2015

Dibujar flores es algo que siempre me ha encantado. Me gusta porque cuando las ves, quedas impresionado, pero cuando las miras de cerca, te asombras.

Estoy leyendo un libro de Catherine L´Ecuyer, Educar en el asombro y me está gustando mucho. Me lo habían recomendado y por fin, llegó a mis manos gracias a una vecina que me lo ha prestado. 

Asombrarse es cuestión de niños, son ellos quienes lo dominan a la perfección. Y nosotros, tenemos que aprender observándoles. Re-aprender, pues es algo que en algún momento nos hemos dejado en el camino.

Me gusta dibujar flores porque siento que me sumerjo en la naturaleza, como si de un gran lago se tratase y así puedo de algún modo, ralentizar el tiempo, vivirlo más intensamente, disfrutándolo. Hace muchos años visité una exposición en Paysandú, Uruguay, donde la artista presentaba sus flores silvestres dibujadas a gran escala. Tu entrabas al salón de exposiciones y te invadía un olor a campo increíble y luego te topabas con sus flores silvestres agigantadas y la experiencia era aún más fuerte. Era como un espabilarse a la vida, un desayuno en un jardín inglés lleno de rincones deliciosos en los cuales perderse. Una de las cosas que me inspiran muchísimo son los jardines botánicos, siempre que vamos de viaje intento visitar el de la ciudad en la que estemos. Hace unos meses hemos visitado el Real Jardín Botánico de Madrid y la verdad es que es una pasada, si están por aquí, vayan a conocerlo porque merece mucho la pena. Es de fácil recorrido y su tamaño muy abarcable (mientras escribo ésto me vienen a la memoria los Butchart Gardens en Vancouver y lo enormes que eran, también ¡muy recomendables!).

La semana pasada pregunté en instagram, sobre qué les gustaría que escribiera si volvía a tener un blog, y una de las sugerencias más recurrentes fue que escribiera sobre mis temas de inspiración al momento de dibujar. Pues bueno, las flores son un gran tema para mí. También lo son los libros de flores, ilustraciones de artistas (los clásicos y los nuevos), lecturas sobre flores, postales antiguas, entre otras cosas. Me gusta observarlas directamente de la naturaleza y también disfruto mirando cómo resuelven otros ilustradores las distintas partes de una flor por ejemplo. Y así para todas las cosas, soy de observar, me tomo mi tiempo y también soy de usar mucho la goma de borrar. 

Primero dibujo a lápiz, por lo general directamente sobre la hoja en la que ya voy a pintar, no hago casi bocetos previos. Me gusta usar mi lápiz mecánico Faber Castell 0.5 con minas 4B para hacer las primeras líneas. Luego depende mucho de la técnica de coloreado que por lo general son: acuarelas, témperas, o tintas. Siempre tengo un tubo de gouache blanco, se me acaba bastante rápido porque por lo general todas mis mezclas lo llevan. También utilizo lápices de colores (me compro los Faber Castell que tiene una amplia gama y compro exactamente el color que me encanta). Tanto en Uruguay como en España puedes encontrarlos con facilidad. Mi goma de borrar preferida la compro en Muji, desde que la descubrí en Roma hace unos años me encantó y duran muchísimo (ahora no puedo encontrarla en la tienda online para poner el link, pero es una que parece un lápiz). El papel es un tema aparte pero siempre recomiendo usar buenos papeles ya que eso cambia mucho las cosas, te inspiras dibujando en un soporte que lo amerite, y a nivel técnico es muy importante saber qué medio vas a utilizar para elegir el papel en base a eso.  Soy bastante quisquillosa con los materiales pero me adapto muy bien si no los consigo. Hace un tiempo me dijeron "es muy fácil ser cocinero con las mejores ollas". No sé si los materiales definen la totalidad de tu arte pero de seguro colaboran un montón. 

Comparto mis materiales porque me parece que quizás puedan resultarles útiles. Mi primer compra online fue una caja de acuarelas. Creo que es fundamental salir a buscar lo que hay en el mercado, investigar un poco antes de comprar. Aprender a trabajar con las témperas de turno, las que sean. Una vez vi un documental de Guillermo Vilas (tenista argentino ganador de varios premios a fines de los 70s) en el que contaba cómo entrenaba y me sorprendí muchísimo. Decía que se levantaba muy temprano todas las mañanas e iba a practicar a la cancha del club del barrio, una que estaba llena de pozos y que hacía que la pelota picara para cualquier lado. Me pareció una muy buena lección, que no quiero olvidar. Aplicada al campo de lo artístico y los materiales de trabajo es lo mismo, es imperioso aprender a trabajar con los materiales comunes, esos que salen dos mangos. Primero, porque creo que de algún modo te "foguea", te da training si, pero también te baja los humos. Segundo, porque el día que tenés en la mano un pincel Winsor & Newton, no te entra el corazón en el cuerpo de la felicidad. Siempre habrán materiales fantásticos con los que trabajar, ahí estarán, esperándonos. Valorar los materiales de trabajo por lo que son, es una de las enseñanzas más grandes que he tenido y sigo teniendo a lo largo del proceso. La famosa materia prima, lo define todo es cierto. Pero el aprendizaje que te da el saber agarrar un pincel viejo al que le tienes muchísimo cariño, no tiene comparación. Como ponerte un par de zapatos muy gastados que sabes que no te dejarán por el camino (tuve unos cuantos pares y soy de usar las cosas hasta el cansancio). 

Tenemos que aprender a amar más lo que tenemos. De eso se trata, de querer más.

Las flores, esas, las tan queridas. A los que tengan jardín, por favor, les pido encarecidamente que las planten, que sepan rodearse y disfrutar de su belleza. Planten, de rodillas, muy cerca de la tierra y déjense llevar por su sabiduría. 

¡Feliz fin de semana!

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